Biografía
BIOGRAFÍA
Mi nombre es Katherine
Jailiny López Revelo, tengo 16 años de edad, nací el 12 de Diciembre del 2001
en la Clínica González (que ahora es un Hospital) ubicada en Lago Agrio,
Sucumbíos. Actualmente vivo en el Barrio Cañaveral junto con mi hermano, Luis Ángel
López y mis padres, Elisa Revelo y Luis López, tengo dos hermanas, Yomaira
López, que está estudiando en la universidad en Ibarra y quien es solamente de
parte de mi padre, Valeria López.
Mis papás me han dicho que en las primeras semanas de recién nacida, tenía los ojos azules pero que con el tiempo se fueron haciendo cafés, junto con ese rasgo físico se han ido otros más; a lo largo de mi vida he pasado por varios cambios, cuando nací tenía el cabello totalmente negro pero después se fue tornando de un color mucho más claro, lo tuve de un color casi rubio por al menos una década, y luego se fue oscureciendo poco a poco hasta llegar al color que tengo ahora.
A los pocos meses de mi nacimiento
falleció mi abuela materna debido a un paro respiratorio, por lo cual no tuve
la oportunidad de conocerla más a fondo, ni a ella ni a mi abuelo paterno. En
cambio mi abuelo materno lo conocí hasta los 6 años, murió por neumonía, así
que no tengo muchos recuerdos de él en mi cabeza, actualmente conozco y visito
a mi abuela paterna, quién tiene 80 años y de quién si tengo varios recuerdos,
y espero seguir creando muchos más en un largo tiempo.
Después de haber nacido, a
mi mamá le ofrecieron un trabajo en el Consejo Provincial, por lo que era una
oportunidad que no podía desperdiciar entonces quién se encargó de cuidarme fue
mi papá, hasta que nació mi hermano y debido a la falta de tiempo y
disponibilidad contrataron a una señora para que nos cuidara a los tres
mientras nuestros papás trabajaban, así fue por un largo tiempo, en nuestras
vidas nos han cuidado y criado tres señoras, señoras a las que apreciamos mucho
y ocupan un lugar muy importante en nuestras vidas, ellas nos educaron, nos
alimentaron y siempre estuvieron con nosotros. Después de muchos años, debido a
que ya habíamos crecido y ya podíamos hacer las cosas por nuestra propia
cuenta, mis papás ya no requerían de sus servicios, pero aún nos mantenemos en
contacto con aquellas personas que son como nuestra segunda familia.
Mi mamá siempre suele contarme que cuando era niña, era muy alegre, me encantaba jugar con los demás niños del barrio, me gustaba hacer bromas o hacer caras raras en las fotos para agregarle un poco de diversión a todo, e incluso que, a cada persona que me encontraba por la calle, sea conocido o no, lo saludaba como si fuese de mi propia familia. Ella me recuerda todo como una forma de decirme y mostrarme lo mucho que he cambiado con los años respecto a mi personalidad, suele asociar eso a la pubertad, porque dice que esa es la edad en la que nos convertimos aburridos y esas cosas.
Cuando cumplí cuatro años entré a
una institución llamada INNFA (Instituto Nacional de la Niñez y la Familia)
siendo parte del programa “Creciendo con nuestros hijos”, recibí mis primeras
enseñanzas en ese lugar, estuve ahí por lo menos nueve meses hasta que me
inscribieron en el colegio “Pacífico Cembranos” (UEFPC), y desde entonces he
estudiado toda mi vida ahí.
Desde que he estado en la
escuela, tuve una afinidad por la materia de Lenguaje y sus derivados: dictado,
caligrafía y en especial, ortografía; en varias ocasiones he participado en
concursos de ortografía siendo representante de mis cursos anteriores e incluso
en los dictados que realizábamos con nuestra anterior maestra de Lengua y
Literatura, era la que solía sacar la nota más alta debido a la mayoría de
aciertos en las palabras.
Otra materia que me encanta
es el Inglés, me gusta el idioma, como suena su pronunciación y se me hace
fácil de entender, me gusta ver la mayoría de programas en inglés y con
subtítulos, y gran parte de las canciones que escucho son en inglés hago esto para
aprender y entender más su pronunciación, y saber en qué contextos usar dichas
palabras ya que algunas suelen tener diferentes significados.
Recuerdo que mi primer curso
vacacional fue uno de modelaje, lo organizaba el lugar donde trabajaba mi mamá
(Consejo Provincial) y era completamente gratis así que mi mamá nos inscribió a
mí y a mi hermana. Luego de unos años mi papá nos inscribió a los tres en un
curso de ajedrez, tanto vacacional como permanente, estuve al menos unos cinco años
en ese curso y entre esos cinco años, también me metí en otro curso vacacional de básquet.
El 1ro de Bachillerato fue
un año lleno de cambios para mí, en esa época perdí a una de mis mejores amigas,
ahora ya no me apena mucho pero en ese tiempo tal vez sí llegó a afectarme,
tuve un par de problemas con Daniela y desde entonces ya no hablamos ni nada,
somos unas perfectas desconocidas. Por otro lado, gané amistades en mi nuevo curso,
había un grupo de dos chicas, Mishell y Jereny, y un chico, Wences, recuerdo
que en las horas de clase era con los que más congeniaba porque tenían un buen
sentido del humor y me hacían reír mucho con sus chistes, con el tiempo me fui
apegando más a ellos e incluso llegué a contarles mis problemas y ellos a mí,
después nos empezamos a llevar con dos amigas que son igual de graciosas que
nosotros, y hasta el día de hoy todos los seis nos llevamos demasiado bien y
tenemos una amistad muy fuerte.
No soy de las personas a las que les gusta salir frecuentemente a pasear o ese tipo de cosas, prefiero quedarme en mi casa viendo series o películas y comer ahí mismo, eso basta para mí. No considero necesario el tener que tomarme fotos en cada lugar que visite o cuando esté con una persona, prefiero mantener los recuerdos en mi mente que en una cámara. Usualmente, en mi tiempo libre suelo escuchar música o ver videos interesantes de canales de Youtube informativos, como Curiosamente y XpressTV.
Recuerdo que hace unos años, cada fin de semana íbamos a un río que queda por el kilómetro nueve de la Vía Quito, era nuestro lugar preferido para pasar todos juntos en familia, ahí solíamos festejar cumpleaños y todo. Pero con el tiempo dejamos de ir porque mi tío, Miguel Revelo, se había herido con la punzada de una mantarraya, y desde entonces no muchos tenían el valor de entrar a ese río, y se volvió un lugar abandonado. Hasta que mi primo, Francis Revelo tuvo la idea de construir un pequeño balneario a pocos metros del río, dándoles a los clientes la opción de bañarse en su piscina o en el río. La inauguración de tal balneario se hizo con la celebración de mis quince años, a la cual asistieron mis amigos de confianza y toda mi familia cercana, fue una noche muy linda, aunque no fue como las típicas fiestas de quinceañeras; no usé vestido rosado ni tampoco me hice un peinado extravagante, a mí me bastó usar un vestido azul, tacos bajos, tener el pelo suelto y ponerme un poco de maquillaje. La verdad es que para mí hubiera sido suficiente hacer una pequeña comida entre familia y ya, pero mi mamá parecía emocionada con la idea de realizar la fiesta así que esa idea se llevó a cabo. Tampoco tenía planeado hacer los puntos importantes de aquella fiesta como: cambiarme las zapatillas y ponerme tacos o lo de maquillarme al frente de todos para dar a conocer mi cambio de niña a mujer, pero mi mamá me insistió en que lo haga así que tuve que ceder e incluso bailé el vals con mi "caballero" que era un amigo cercano. No fue lo que esperaba pero la noche me resultó muy agradable.
Hasta ahora que estoy cursando mi último año de bachillerato no estoy segura de qué carrera quiero seguir en la Universidad, me han dado varias opciones de en qué podría especializarme pero la verdad es que aún no me siento capaz de poder tomar una decisión de tal magnitud como esa, opino que la carrera que vaya a estudiar debe ser una que de verdad me guste, una carrera de la cual me emocione levantarme en las mañanas a estudiarla porque se supone que debe apasionarme, es de lo que viviré y a lo que me dedicaré el resto de mi vida, no quiero despertarme una mañana aburrida de lo que hago o tampoco quiero sentirme como si hubiera cometido el peor error de mi vida al elegir la carrera incorrecta, quiero sentirme satisfecha con la decisión que tome, porque de esa gran decisión depende mi futuro.
Hasta ahora que estoy cursando mi último año de bachillerato no estoy segura de qué carrera quiero seguir en la Universidad, me han dado varias opciones de en qué podría especializarme pero la verdad es que aún no me siento capaz de poder tomar una decisión de tal magnitud como esa, opino que la carrera que vaya a estudiar debe ser una que de verdad me guste, una carrera de la cual me emocione levantarme en las mañanas a estudiarla porque se supone que debe apasionarme, es de lo que viviré y a lo que me dedicaré el resto de mi vida, no quiero despertarme una mañana aburrida de lo que hago o tampoco quiero sentirme como si hubiera cometido el peor error de mi vida al elegir la carrera incorrecta, quiero sentirme satisfecha con la decisión que tome, porque de esa gran decisión depende mi futuro.

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